¿De qué energía sustentable están hablando? Eucalipto y producción de carbón vegetal en Carajás, Amazonia, Brasil

¿De qué energía sustentable están hablando? Eucalipto y producción de carbón vegetal en Carajás, Amazonia, Brasil

La industria es uno de los principales sectores demandantes de energía. La atención a esta demanda puede tener diversos impactos en el medio ambiente. ¿Qué esconde la noción de desarrollo sustentable? ¿Qué intereses se mueven por detrás de este discurso?

| Por Jodival Mauricio da Costa |

Las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo sustentable de las empresas

La relación entre el medio ambiente y el desarrollo, que cobró fuerza como una propuesta alternativa al modelo urbano-industrial durante los movimientos de contracultura en la década de 1960, comenzó a ser incorporada por el propio capitalismo desde la década de 1980. Se nos muestra así un fuerte discurso político y económico. En la actualidad, los grandes conglomerados industriales han recurrido a este discurso del “desarrollo sustentable” para calificar sus acciones productivas. Sin embargo, es preciso discutir de qué “desarrollo sustentable” están hablando las empresas. ¿Qué es lo que se busca sustentar? ¿Para qué y para quién se busca la sustentabilidad?

La producción siderúrgica en Carajás se estableció en la década de 1980. Diseñada como una actividad complementaria para la extracción del mineral de hierro, esa actividad se desplegó a lo largo del eje del ferrocarril en las provincias de Pará y Maranhão, Amazonia, Brasil.

Esta actividad se ha convertido en una de las causas de los impactos ambientales a lo largo de ese eje, debido a que la producción necesita de energía producida a partir del carbón vegetal, lo que contribuye al proceso de deforestación. Por lo tanto, siempre ha sido causa de muchas críticas sobre el manejo del medio ambiente. De este modo, mantener la producción de lingotes de hierro teniendo como fuente de energía el carbón vegetal producido a partir de la deforestación amazónica se vuelve cada vez más problemático.

Una alternativa que está empezando a ser utilizada por algunas empresas es la producción de carbón vegetal a partir de la quema de los árboles plantados bajo el sistema de monocultivo. Sobre todo, a partir de la plantación de eucalipto en tierras compradas y arrendadas por la industria siderúrgica, considerada por los empresarios del sector como una nueva fase de la actividad productiva basada en el trípode “producir de forma sustentable, integrando el respeto por el medio ambiente con el crecimiento de las comunidades de los alrededores”.

A continuación, destacamos tres elementos que consideramos esenciales para entender la elección del monocultivo de eucalipto para hacer carbón y la adopción del discurso del “desarrollo sustentable”.

Monocultivos para la producción de carbón vegetal y el discurso del desarrollo sustentable de la producción siderúrgica en Carajás, Amazonia

El primero es la llamada “crisis ambiental”, situación en la que el medio ambiente pasa a ser concebido como un problema por el modelo urbanoindustrial. Esta problemática se ha incorporado en el discurso de las grandes empresas por lo menos en las últimas dos décadas, asociándose la imagen de una empresa a la llamada responsabilidad ambiental de la misma. Trabajar la imagen de las empresas relacionadas con la forma de desempeño ambiental (marketing verde) se convierte en una estrategia para mantener la producción y el beneficio sin tener que cambiar el modelo de acumulación del capital. En la Amazonia, se considera la deforestación como un grave problema ambiental, y la salida de la lista de las empresas que deforestan la región es una estrategia de mercado. Esta primera razón, por lo tanto, podemos decir que está relacionada con el contexto y la ideología de la sustentabilidad ambiental actual.

La segunda, relacionada con la primera, es la devastación de la foresta amazónica. La microrregión de Carajás, donde están instaladas las industrias siderúrgicas, es llamada por el Estado brasileño “arco de deforestación”, marcada por la deforestación para actividades ganaderas, producción del carbón vegetal, los monocultivos y mercado de la madera. En la década de 1990, las presiones sobre la práctica de la deforestación en la Amazonia aumentaron. Políticas públicas para los forestas tropicales se implementaron e intensificaron las acciones críticas de las organizaciones de la sociedad civil contra la práctica de la deforestación. Por lo tanto, existe un marco inviable para el mantenimiento de estas actividades en la Amazonia, incluida la deforestación para la producción de carbón vegetal.

En tercer lugar, hay una gran cantidad de tierra disponible para el cultivo, uniendo los intereses de los empresarios siderúrgicos y de los grandes terratenientes de la región. Así, los propietarios de las industrias de hierro quieren superar la crisis energética promovida por el problema de la deforestación en la región con la producción de carbón vegetal a partir de monocultivos de eucalipto, el que necesita de grandes extensiones de tierra. Esta búsqueda de tierras para el cultivo de eucaliptos despierta el interés de los terratenientes que apuestan por el arrendamiento y venta de sus propiedades como una nueva forma de acumulación. Las primeras plantaciones de eucalipto, que tuvieron lugar hace poco más de una década, se encuentran estratégicamente ubicadas, ya que están cerca de las redes de transporte y facilitan el flujo. Además del contrato de arrendamiento ( forma de utilización de la tierra por otros a cambio de un precio establecido en el contrato), las empresas están comprando tierras para facilitar el monocultivo. El uso del suelo para este tipo de monocultivo está avanzando rápidamente en la Amazonia, tanto para la generación de energía como para la industria papelera.

Impactos del monocultivo de eucalipto en Carajás: consideraciones finales

El avance del monocultivo de eucalipto en la Amazonia brasileña ya ha producido los efectos que nos permiten diseñar un futuro y advertencias sobre el marco para el uso de la tierra. Aquí no entramos en la discusión sobre los efectos de las propiedades químicas y biológicas de la planta en el suelo, cuestionamos los impactos sociales y ambientales, incluyendo la posibilidad de que esta actividad puede alentar la deforestación que dice combatir.

Uno de los resultados que obtenemos es que esta actividad de monocultivo de eucalipto, que es fuertemente apoyada por un discurso de sustentabilidad, es una alternativa a la conservación del modelo energético adoptado y el mantenimiento del modelo económico en la región.

En 2008, sólo la empresa Iberia tenía 39.900 hectáreas de tierra plantadas; en 2007 la siderúrgica Sinobras plantó más de 3.000 has, para alcanzar un total de más de 10.500 has plantadas de las 20.000 has existentes en sus 11 propiedades. Sidepar cuenta a su vez con dos plantaciones de un total de 48.000 has.

El monocultivo de eucaliptos actualmente en curso en la Amazonia carga muchas controversias, siendo el propio cultivo del eucalipto ya bastante controvertido. Pero nos concentraremos aquí en dos puntos importantes: primero, entendemos que la iniciativa de las fundiciones de empezar a sustituir la madera de los bosques nativos por eucalipto es importante, si pensamos en el impacto que esta actividad causa cuando utiliza carbón proveniente del bosque.

Sin embargo, las investigaciones muestran que hay una tendencia a que el avance del monocultivo de eucaliptos puede producir una nueva forma de concentración de la tierra en Amazonía guiado por el discurso del “desarrollo sustentable” y el desarrollo de la región. Esta concentración de la propiedad de la tierra puede no ser el objetivo directo de las empresas, pero es el resultado de la búsqueda de sustentabilidad de la actividad de fundición y, además, la constitución de un mercado forestal para la empresa. Más importante que la intencionalidad son los resultados que las acciones provocan. Algo que se configura como resultado de esta forma de uso de la tierra es la controversia entre el uso del suelo para los pequeños productores locales y la producción de eucalipto de gran escala como fuente de energía.

Hasta el momento no se han identificado los elementos que apuntan a un cambio en la forma de apropiación de la naturaleza. Utilizan el título de “desarrollo sustentable” o “sustentabilidad” para hablar del monocultivo de eucalipto porque, directamente, se deja de deforestar para plantar los árboles que serán consumidos en la producción de carbón. Es una acción importante, ya que puede contribuir a reducir la deforestación en esa zona. Pero no es un proyecto de interés ambiental, ni propone nuevas bases para el tratamiento de la relación entre la sociedad y la naturaleza. Sigue siendo el mismo paradigma de desarrollo y preserva el modelo de producción basado en grandes propiedades. El objetivo es, por lo tanto, mantener la matriz energética y la base productiva sin tener que alterar el modelo de acumulación.

Autorxs


Jodival Mauricio da Costa:

Doctorando en Ciencia Ambiental. Universidade de São Paulo – IEE-PROCAM-USP.